12 ene. 2012

Extrañándote...

Si tú no estás aquí extraño tus abrazos, cálidos y oportunos. Tus labios en los míos, con picardía. Nuestras conversaciones sin sentido y nuestros silencios llenos de significados. Las peleas sin fundamentos y las reconciliaciones orgullosas. Te veo en cada esquina, en cada parte de mi alma. Recuerdo cuando dijiste entre besos y suspiros "Nunca te dejaré sola", entonces, ¿por qué te fuiste lejos? Sigo recordando tu forma de caminar, la forma en que tus labios se movían al hablar. Cuando contaba los segundo para salir de dónde quiera que estaba para verte. Nunca imaginé que terminaríamos así. Pero mis labios siempre te recordarán. Las que cosas que hice sólo por ti, las volvería a hacer sin pensarlo dos veces, porque te amo.
Y siento que te olvidas de mí, y es cómo una puñalada helada a mi corazón. No hay día que no extrañe como me acariciabas el pelo, como trenzabas en él miles de recuerdos y risas.
Y ahora, sola aquí, solo deseo que sea hermoso donde quiera que estés, y que el sol brille para ti.

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